¡Hola! Soy Alicia Landez!

 Artista multidisciplinar especializada en ilustración.  Considero que mis dibujos poseen una dulzura amarga llena de sensibilidad aunque con un toque humorístico y un tanto travieso e irónico en ocasiones.

¡Os invito a conocerme!

Todo comenzó cuando cogí lápiz y papel para desahogarme, como una especie de necesidad sanadora. Esta necesidad de expresión me ha llevado hasta el presente en el que continúo refugiada en mi escritorio lleno de lápices de colores, grafitos, pinceles y libretas, poniendo atención a cada trazo lleno de sensibilidad, intentando vivir mis sueños haciendo del desastre mi poética. 

En mi obra hay una potente función autorreflexiva a través del autoconocimiento y experiencias autobiográficas, no obstante, no trato únicamente de expresar mis propias vivencias, sino que pretendo prender, arrastrar, remover, cuestionar y hacer soñar al espectador, que este se sienta identificado, juegue y se proyecte en mi obra. 

 

 

Me interesa la Ilustración porque la concibo como un refugio heterogéneo en el cual tiene cabida todo tipo de técnicas, el lugar perfecto para hibridaciones entre dibujo, bordado y pintura que experimento

No entiendo por qué escribo lo que escribo, ni por qué dibujo lo que dibujo o pinto lo que pinto, sale solo, desde lo más profundo de mi y por ello considero que es lo más sincero que puedo sacar a la luz.  

Soy una dramas, por lo tanto esto se extrapola a mis ilustraciones, llevo mucho tiempo atrapada en una dulzura amarga y ahora estoy en una fase más mamarracha llena de humor y purpurina ilustrada.

 

Dibujar, escribir, abrirme y esconderme para dibujar, escribir, abrirme y esconderme.

Alicia Landez proviene de un humilde pueblo manchego, Munera, Albacete, en el que desde pequeña se ha mostrado como una niña muy inquieta artísticamente, encandilada por la música, la danza, el teatro, la poesía, la pintura y el dibujo por los que se ha acabado definiendo.

Sus primeros pasos fueron de manera ajena a lo que querría ser en un futuro. Ella cogía lápiz y papel para desahogarse, como necesidad expresiva y hasta entonces la artista sigue refugiada en su escritorio, con sus lápices de colores y libreta, intentando sacar de ella toda la sensibilidad en cada trazo e intentando vivir sus sueños haciendo del desastre su poética. Siempre ha tenido presente una función expresiva sanadora, autorreflexiva a través del autoconocimiento y experiencias autobiográficas, no obstante, no se limita únicamente en expresar sus propias vivencias, sino lo que quiere es prender, arrastrar, remover, cuestionar y hacer soñar al espectador, que este se sienta identificado con la obra de la artista.

 

Su trabajo centrado en pintura e ilustración comenzó en el bachillerato artístico de la Escuela de Arte de Albacete y continuó ese amor, necesidad e inquietudes artísticas en el grado en Bellas artes de la Universitat Politècnica de València. También está interesada por el mundo del bordado, luchando por el reconocimiento de este como práctica artística, siendo influenciada por su tía, madre y abuela a las que agradece que le hayan dado una infancia rodeada de hilos. Actualmente está estudiando un máster de ilustración en la escuela Estación Diseño, Granada.

Ha realizado varias exposiciones colectivas como “Distopos” y “Literatura a trazos” en Valencia. Recientemente ha participado en el espectáculo «Espejo de cristal» en Málaga, “Tristeza transitoria” en Granada con sus actuales compañeras del máster de ilustración. Y «gARTen» en Gdynia, Polonia, con imágenes del libro de artista «Cuarentena 2020».